Feliz Navidad

No podía titular este post de otra manera. Estas son fechas donde se nos acentúan sentimientos como la generosidad o la alegría. Donde se nos suaviza el corazón y nos volcamos con los demás. Donde enviamos a todo el mundo felicitaciones especiales por mail, WhatsApp o notas de voz.

Pero muchas veces nos olvidamos de los más cercanos. Nos olvidamos de agradecer a nuestros compañeros esa sonrisa que tienen preparada  a nuestra llegada cada mañana.  Nos olvidamos de agradecer a nuestra familia su infinita paciencia con nuestras manías. Nos olvidamos de dar las gracias a nuestras amigas que están ahí de forma incondicional. Nos olvidamos de abrazar a nuestros hijos como fruto del amor. Pero sobre todo nos solemos olvidar de la persona que tenemos a nuestro lado. A veces nos olvidamos que tenemos que “recordar”.

Sigue leyendo

Decir te quiero, es decir te necesito

¿Cuántas veces le hemos dicho a nuestro marido que le queremos? … Cientos? Miles? Seguramente la mayoría de nosotras si calculásemos ese número, tendería a infinito. No, no os voy a hacer esta misma pregunta a vosotros, ya que todos sabemos que la respuesta sería menos, mucho menos, muchiiisimo menos. También es verdad que eso no mide nuestra capacidad de amar.

Pero ¿cuántas veces nos hemos dicho “te quiero” cuando lo que nos saldría –en el mejor de los casos- es un ladrido?. ¿Cuántas veces estamos dispuestos a ceder y a perdonar o cuántas veces estamos dispuestos a comprender y ponernos en “los zapatos” del otro? Aquí el número de “te quieros” que cualquiera de nosotros es capaz de decir ya es bien distinto.

Lo difícil de decir te quiero en esas situaciones donde nos sentimos dolidas, donde os sentís tan alejados de nosotras, donde la lista de agravios es demasiado larga, no es pronunciar las palabras, es desnudar nuestra alma y mostrarnos frágiles. Es abrir nuestro corazón y reconocer que nos necesitamos, es tenderle la mano para pedir perdón y recogerla sabiendo perdonar.

Sigue leyendo