Y a la vuelta del verano… lo vi claro. Ya NO quiero querer quererte

Estoy  agotada de luchar. Estoy harto de tanto reproche. No aguantó más sus egoísmos. No soporto ese mal genio todo el día. Estamos cansados de no ser “felices” de estar todo el día a la defensiva, de no recibir una palabra de aliento, de estar discutiendo por todo y por nada, de no tener sexo, de los gritos, de los niños, de mis suegros… Son sentimientos con los que muchos de nosotros regresamos de las vacaciones de verano. Pero no olvidemos que nos fuimos con ellos, aunque algo más camuflados por la falta de tiempo.

Llevamos todo el año anhelando las “tan deseadas” vacaciones de verano. Donde todo “será” relax, descanso, sin el estrés de la oficina, sin preocupaciones, tan solo por delante unas semanas para disfrutar. Entonces, ¿por qué vuelvo con ese sentimiento que tanto daño me hace? ¿Por qué solo tengo ganas de tirar la toalla y de ver cómo se va por la puerta? ¿Por qué todo lo que hace me causa rechazo? ¿Por qué sus conversaciones no me interesan, es más ¡¡¡me enervan!!!? ¿Por que en mi cabeza ya he decidido que NO QUIERO QUERER QUERERTE?

¿Que nos ha ocurrido en estas vacaciones? NADA que no tuviéramos antes. Quizá nos sorprende porque algunos de nosotros hemos dejado en manos del “verano” nuestros problemas, pensando que por estar de vacaciones las tensiones del invierno se verían solucionadas de manera espontánea por dejar de ir a la oficina o simplemente por dejar de madrugar. Otros nos hemos empeñado en recuperar el tiempo -ese que el invierno Sigue leyendo