Saber Ceder es de Valientes

¿Cuántas veces hemos escuchado frases de este estilo??

  • Tío eres un calzonazos, haces todo lo que dice tu mujer.
  • Estás tan enamorada de él que siempre haces lo que él quiere.
  • No tienes personalidad, siempre cedes a lo que ella quiere.
  • Dónde está tu orgullo, siempre cediendo a lo que le gusta.

Una persona me enseñó que el orgullo es capaz de alejarnos de las personas que amamos y que no es falta de personalidad el ceder, sino es un acto de valientes. Me enseñó a entender esa cesión COMPARTIDA como un acto de amor y de entrega, no como un acto que nos humilla. Me enseñó que es más importante pedir perdón que tener razón. He aprendido la dificultad que tiene el saber ceder, ya que en ocasiones lo que nos pide el cuerpo es tener razón. Pero también he aprendido que el precio que se paga por tener razón no compensa a lo recibido tras pedir perdón.

La cesión implica reciprocidad, sino, no es cesión, es otra cosa; tiranía, sumisión, hay muchos adjetivos. Pero la cesión es cosa de dos. Es saber anteponer las prioridades del otro a las mías. Es saber entender las necesidades de mi pareja y saber explicar las mías. El ceder es un acto de humildad, que no humillante. Es un acto de generosidad que no de sumisión. El saber ceder, en muchas ocasiones, es un acto heroico, no solo por nuestro esfuerzo, sino porque a veces recibimos comentarios y miradas que nos compadecen. Y ante esas miradas –en muchas ocasiones- displicentes, nuestro ego se ve herido y Sigue leyendo