Sobre mi

Cariño, donde estamos??

Fue la pregunta que le hice pasados unos años de matrimonio. Hasta ese momento no nos habíamos parado a pensarlo. Os reconozco que lo que vimos -sin ser nada dramáticos- si que nos asustó un poco, ya que habíamos dejado muchas cosas por el camino. Otras habían llegado de forma maravillosa y otras ocupaban demasiado espacio sin aportarnos gran cosa y quitarnos mucho espacio. Estaba claro, necesitábamos una revisión, una puesta a punto.

Y en ese momento me vino a la cabeza mi primera bici, aquella que pedí a los Reyes Magos.  Estaba deseando que llegase, estaba preparada para el momento, todo lo enfocaba a ese día, ¡¡¡estaba tan ilusionada!!! pues como el día de mi boda. Y cuando llegó la bici, ¡¡¡¡¡era tan feliz!!!! Llegó tan nuevecita, blanca, lo recuerdo perfectamente era una BH7, con sus ruedines y su sillín negro, y su maravillosa cesta. Al igual que nuestro recién estrenado matrimonio, todo era dulce, buen rollo, buena predisposición… Bueno os hacéis una idea, no? jajajaja. Luego pasaron los meses y seguía usando la bici a diario, pero no me daba cuenta que tenía que subir el sillín, poner fresnos nuevos, hinchar las ruedas de vez en cuando y de forma similar ocurría en nuestro matrimonio. Teníamos que empezar a hacer pequeñas reparaciones, la bici seguía funcionando pero ya no iba como al principio, así que con los cambios de trabajo, la llegada de los hijos, etc. también nuestro matrimonio necesitaba algún ajuste.

Entonces lo vi, lo vi claro, necesitábamos ir al principio y necesitábamos ir los dos juntos a ese principio para hacer algo similar con nuestras bicis, o más bien con NUESTRA BICI, necesitábamos una revisión profunda o podíamos decir una Actualización de Nuestra App Matrimonial y eso es lo que quiero compartir con vosotros, un pequeño secreto que cambió nuestro matrimonio, la forma de querernos, de disfrutarnos, de mirarnos, de reírnos y de compartirnos.

Este es nuestro principio, fue el día que despertamos y teníamos nuestra nueva bici, el día que nos dijimos ante Dios y las personas que más queríamos, “en la salud y en la enfermedad, en las alegrías y en las penas…hasta que la muerte nos separe”. Es fuerte, verdad?? Y no siempre es fácil, pero se puede. Llenamos nuestra bici con nuestros proyectos conjuntos. Metimos en nuestra cesta; nuestro hogar, nuestros trabajos, nuestras ilusiones por ampliar la familia, nuestro tiempo juntos, nuestras conversaciones, nuestros abrazos, nuestras noches de pasión y aunque no quisiéramos, también sabíamos que se vendrían con nosotros nuestros desencuentros, nuestro mal humos y nuestros enfados, pero con ellos llegarían las maravillosas reconciliaciones.

Pero también vimos claro que en esa cesta tenían que entrar nuestras vidas personales, nuestro espacio individual no compartido con el otro, nuestros amigos y el tiempo dedicado a los demás. Las cenas de chicas o las quedadas del primer jueves de mes con los colegas. Los partidos de fútbol y los días de compras. Pero también teníamos que estar alertas porque nunca somos muy conscientes que sin quererlo, también se colaban la soberbia o el egoísmo. También empezamos a ver que a veces se pegaba en las paredes de la cesta la pereza o la falta de empatía.

Después de analizar lo que queríamos en nuestra cesta matrimonial, teníamos claro que íbamos a necesitar una buena caja de herramientas y alguna de ellas tendría que ser muy muy especial. Pensamos cual es esa herramienta CLAVE para nosotros? y la verdad que ambos lo tuvimos claro necesitábamos mucha dosis de alegría, de risas, buen humor, de complicidad y sobre todo BUEN ROLLO entre nosotros. Es verdad que a veces se nos han podido perder algunas de esas herramientas, pero tenemos una app maravillosa que se llama «este viernes tenemos una CITA» y eso nos ha salvado de muchas situaciones tensas, hemos podido relajarnos y resetear de nuevo.

La risa nos ha ayudado a tener una mirada distinta ante los problemas a arreglar los pinchazos de la rueda provocados por el egoísmo. El buen rollo nos ha ayudado a entendernos de otra manera y a ser capaces de levantar la cabeza y ver las cosas desde otra mirada, como cuando el sillín se había quedado pequeño y vimos que los niños se habían hecho fuertes en él y no teníamos sitio para nosotros dos. La complicidad nos ha hecho disfrutar de nosotros, casi diría que en otra dimensión, con cada entrega, con cada abrazo, y nos ayudaba a ahogar la rutina que sin darnos cuenta iba oxidando esas pequeñas partes de la bici tan necesarias como la confianza o la intimidad. Supongo que entonces entendimos que en nuestra caja de herramientas tendríamos que “tatuarla” con un QUIERO QUERER QUERERTE.

8 comentarios en “Sobre mi

  1. Ana,
    Enhorabuena por llevar a cabo un blog tan atípico como interesante.
    Solo a alguien con una personalidad tan arrolladora como la tuya, se le ha podido ocurrir tratar este tema tan delicado como muy frecuentemente tabú.
    Auguro much@as seguidores.!!!

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  2. Ana sabes porque ya me conoces un poco que este blog no me puede gustar más! Estoy de acuerdo con el post anterior, solo tu puedes hacer algo así y darle el enfoque que le has dado!!! Enhorabuena! Y enhorabuena también para todas las que vamos a poder disfrutar de el!

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  3. Por fin he encontrado lo que estaba buscando hace tiempo: “Afectividad sexual”. Lo considero de 1º orden en la buena marcha de un matrimonio, comprendiéndose y syudandsose mutuamente. Me encanta. Me pondré en contacto contigo. Muchas gracias gracias.
    Un cordial saludo

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  4. Es difícil hablar de sexo, incluso con tu propia mujer, cuando desde muy pequeño te lo han presentado como algo sucio, tabú, políticamente incorrecto, no sólo en el colegio (por cierto Retamar, 1ª promoción completa 1966-1976), si no también por tus padres. en casa. Lo malo es que lo han hecho desde el inicio, desde la primera formación y forja de la propia conciencia, con lo cual el molde queda ahí, labrado, grabado a fuego en una edad muy determinante para el desarrollo ulterior. Es esperanzador al menos, que existan voces. como la tuya, que no se esconden cuando escuchan la palabra sexo. Enhorabuena.

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    • Totalmente de acuerdo contigo que hace años se nos educaba que el sexo es era algo sucio, yo fui educada así. Quizá ahora pasa todo lo contrario que lo hemos banalizado tanto que lo hemos roto, lo hemos reducido al coito. Por eso mismo me dedico a dar voz a la belleza del sexo, a lo necesario que es dentro de la pareja, a la importancia que tiene y a romper con esos falsos pudores que tenemos adquiridos desde bien pequeños.
      Nuestros padres o muchos de ellos no hablaron nunca con nosotros sobre lo maravilloso que puede ser no sólo el sexo sino la sexualidad y la importancia que tiene. Y por eso es importante q sepamos hablar de todo ello con nuestra pareja, sino se me antoja complicado poder hacerlo con naturalidad con nuestros hijos.
      Muchas gracias por tu comentario , un placer compartir opiniones.

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