Mi prioridad?? Mi mujer. Mi marido.

La primera vez que alguien me dijo esto, fue en la boda de mi amiga Camino. Fue otra compañera del cole, embarazada de 7 meses y unos minutos antes de que su marido la sacara a bailar el vals. Me dejó absolutamente descolocada no entendía como su prioridad no podía ser el bebé que estaba esperando.

A lo largo de los años ha sido una frase que ha venido acompañándome y he llegado a la convicción de que es lo mejor que puedo hacer, no solo por mi matrimonio, sino también por mis hijos. He hecho mía esa afirmación “mi prioridad es mi marido” al igual que él. Y con esto no digo que sea el único camino, solo digo que es, el que hemos escogido. Perdonarme que me ponga en primera persona, pero creo que así soy capaz de transmitirlo mejor

Después de casarnos y empezar a vivir juntos, no sé a vosotros, pero había cosas que no era capaz de entender. Cosas tan simples como que el rollo de papel higiénico se pone en el portarrollos del papel higiénico, no se igual son algo maniática, ja, ja, ja. O cosas tan sencillas como que la ropa NO se lava y se plancha sola. Si la dejas en el cesto de ropa sucia y no haces nada con ella, ¡¡¡¡¡Ahí sigue!!!!! Es una locura lo sé, pero del cesto no sale. Es verdad que los dos tuvimos que poner de nuestra parte y en ciertas ocasiones borrar esas líneas rojas que nos marcamos a veces de forma absurda.

Después de esa adaptación, que reconozco que no siempre fue de color de rosa, logramos disfrutar el uno del otro. Momento perfecto, trabajando los dos, con dinero no mucho eso es verdad, con el tiempo para nosotros los fines de semana… Que más podíamos pedir. Entonces llegó nuestro primer hijo. Cuando llegamos a casa y nos quedamos sin enfermeras, sin padres, tíos, amigos, etc., Os voy a ser sincera ¡¡¡¡¡LO FLIPAMOS!!!!!, creo que

nos mirábamos con la incógnita de si sobreviviría a su primer baño en casa sin supervisión. Pasado ese trance, llegó su hermana a los doce meses y tras dieciocho meses llegó el tercero.

Es verdad que hemos pasado momentos muy duros, como todos nosotros. Hemos tenido nuestras crisis, algunas de pareja y otras me atrevería a decir que incluso de identidad. Tras el nacimiento de nuestro tercer hijo me vi en casa de nuevo con un bebé de 3 días y tres tamaños de pañales. Estaba desbordada. Y fue en ese preciso momento cuando volvió a mi cabeza con fuerza la frase de mi amiga “la prioridad es mi marido”

Fue entonces cuando me di cuenta de que para que todo funcionase teníamos que cambiar nuestras prioridades. Ser el uno para el otro. Entonces y entre otras cosas me apunte a dar clases de golf. En fin, tras 5 años dando clases de gol, puedo afirmar que soy mala, muy mala. Pero también puedo afirmar que juego por amor. De verdad. No me gusta el golf, es más, creo que después del tercer intento de aprender a jugar al golf y unos cuantos campeonatos siendo la última con 3 puntos -si lo se HUMILLANTE-, puedo decir con seguridad que NO me gusta. Pero también puedo decir que veo más allá que mi apetencia de jugar, veo un plan de fin de semana con mi marido los dos solos, sin lo niños y practicando uno de los deportes que más le entusiasman. Así que puedo concluir que realmente “juego al golf por amor”, si de verdad es por amor hacia él.

Me encanta pasar tiempo con mis hijos, disfruto mucho con ellos. Pero tengo que saber decirles: “no, ahora es tiempo para tu padre” Procuramos dedicarnos todos los viernes. Hacer planes los dos solos o con amigos. Hacer escapadas “románticas” donde hablemos de todo aquello que está atascado por el día a día. Hablar de nosotros de nuestra relación, de nuestros deseos más íntimos. Pasar tiempo para dedicarnos esas caricias que a veces se ahogan por la rutina y entregarnos como si fuéramos recién casados, pero con la experiencia de un matrimonio que sabe lo que le gusta. Abrazarnos y besarnos con la ternura de un matrimonio enamorado para pasar a la pasión de un matrimonio que se desea. Las cosas no siempre son fáciles, pero merece la pena. Aunque a veces cueste, siempre acostarnos con la certeza que vale la pena y QUIERO QUERER QUERERTE.

8 comentarios en “Mi prioridad?? Mi mujer. Mi marido.

  1. En esta sociedad, ya ni machista ni feminista, cobra especial relieve la atención y dedicación del padre (papá) a los hijos, por muy pequeños que sean. Los hijos y las hijas necesitan mucho el cariño del padre, en el presente, y para el futuro

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  2. Qué importante es cuidar eso en el matrimonio, aunque al principio y con la llegada del primer hijo al que ves tan indefenso ni siquiera te lo cuestionas. Pero entendiendo esa prioridad estamos poniendo las bases de un “para siempre”, y cuando los hijos vuelen estaremos preparados para seguir encontrándonos.
    Llevo 48 años felizmente casada y fue el único consejo que mi padre, la tarde de mi boda, mientras me preparaba, me dio. Años más tarde se lo oí a un gran santo de lo ordinario: Tu hijo más pequeño es tu marido”, de ahí la prioridad.

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