Aquí hay algo muy importante, por favor, todos los padres, maridos, parejas, HOMBRES!!! Nunca digáis “que alegría ESTAMOS embarazados” ¡¡¡¡¡¿Cómo que ESTAMOS?!!!!!! No os equivoquéis, nosotras somos las que estamos embarazadas, y vosotros sois los que sufriréis –que no es poco- nuestro cambios de humor, si somos primerizas, además, notareis nuestros miedos, y sobre todo lo que notareis son nuestras manías, que, sin saber muy bien porque, nos aparecen de forma incontrolada.
Te das cuenta que no puedes soportar ese olor del suavizante “fragancia talco” que llevas usando los últimos 5 años, y no quiero imaginar cuando nos entran las manías con el orden, ver esa cocina con una puerta entre abierta, o el lavaplatos con los vasos y cubiertos mal colocados, o ese plato que no está colocado entre los dos raíles y está perfectamente paralelo al resto de platos. Claro que lo peor está por llegar, cuando nuestro cuerpo empieza a adquirir cierto volumen y nuestro estado anímico empieza a flojear.